El pasado mes de mayo se analizó el papel de las instituciones financieras cooperativas (IFC) en una plataforma mundial, el Simposio Internacional, que se celebró en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York de la mano de la Asociación Internacional de Bancos Cooperativos (ICBA) y la ACI.
Las IFC se basan en la propiedad democrática y la participación de los miembros y fomentan los modelos financieros que anteponen las necesidades humanas, la inversión productiva y la estabilidad a largo plazo. Durante el Simposio Internacional se analizaron tres dimensiones temáticas interrelacionadas que reflejan las prioridades de la Estrategia 2026-2030 de la ACI y las realidades en constante cambio a las que se enfrentan las instituciones financieras cooperativas: competitividad y acceso al capital; inversión, intersectorialidad e impacto; y gobernanza, regulación y enfoque centrado en las personas.
«Actualmente, la economía mundial debe adaptarse a avances tecnológicos sin precedentes, así como a desigualdades cada vez más importantes, por lo que la importancia de las instituciones financieras cooperativas es mayor que nunca», explicó Bhima Subrahmanyam, presidente de la ICBA en su discurso de apertura.
«En todos los continentes, las sociedades se enfrentan a realidades difíciles [y] en este contexto, la cuestión que se nos plantea no es simplemente cómo deberían crecer las economías sino para quien y a través de quién debe producirse este crecimiento. El crecimiento inclusivo y equitativo no es simplemente un objetivo económico, es un compromiso social, una aspiración democrática y una responsabilidad moral».
Subrahmanyam destacó que, históricamente, el movimiento cooperativo ha surgido en contextos de búsqueda de dignidad, justicia económica y autosuficiencia, y explicó que la fuerza de las IFC «radica en su proximidad con las personas». Esto significa que, en muchas economías, especialmente en entornos rurales, las IFC «siguen siendo el primer punto de contacto y el más fiable para acceder a la financiación formal».
Subrahmanyam reconoció la tensión cada vez mayor entre la viabilidad comercial y la identidad cooperativa y el desafío que supone reforzar la regulación sin debilitar el carácter cooperativo y, a su vez, mantener la sostenibilidad y adaptarse a las tecnologías en constante evolución sin excluir a las personas a las que prestan servicio las IFC. El presidente de la ICBA solicitó a los delegados que tuvieran en cuenta una serie de medidas políticas importantes, como la creación de marcos normativos que reconozcan la naturaleza específica y el papel en el desarrollo de las ICF, o la adopción de una infraestructura digital compartida y una mejor integración en las estrategias nacionales de desarrollo intersectoriales.
Este evento de dos días de duración contó con la participación de Ariel Guarco, presidente de la ACI; José Alves de Souza Neto, presidente de Cooperativas de las Américas; y Jeroen Douglas, director general de la ACI; así como representantes nacionales para las Naciones Unidas y delegados de alto nivel de todo el mundo. Todos ellos tuvieron la oportunidad de asistir a ponencias y debates de más de 50 ponentes, moderadores y panelistas Destacaron, entre muchas, las presentaciones de Marian Trompetter, presidenta del consejo de administración de la cooperativa Rabobank y Mirjan 't Lam, directora ejecutiva (CEO) de Oikocredit International, así como otras ponencias específicas sobre fiscalidad, a cargo de la profesora María Amparo Grau Ruiz; sobre la defensa de la normativa internacional, de la mano de Erin O'Hern, representante de WOCCU; y sobre las cooperativas de ecosistemas, por la representante de One Family Foundation, Jeroo Billimoria.
«La principal conclusión de este simposio es que para que las instituciones financieras cooperativas impulsen el crecimiento inclusivo, deben seguir siendo viables desde el punto de vista comercial y, al mismo tiempo, socialmente responsables», afirmó Subrahmanyam en su discurso de clausura. «El movimiento cooperativo mundial debe seguir avanzando con una acción de promoción unificada, una red sólida entre cooperativas y un compromiso renovado con los principios que nos distinguen de las instituciones tradicionales centradas en el capital».