Queridos y queridas cooperativistas.
Este sábado 4 de julio vamos a celebrar un nuevo Día Internacional con el foco puesto en la paz.
Vivimos, lamentablemente, una época donde la violencia se ha apoderado de múltiples territorios.
Más de 50 conflictos armados de alta intensidad y más de 120 conflictos armados en general afectan a millones de personas en distintas partes de nuestro planeta.
El gasto militar mundial alcanzó los 2,89 billones de dólares, lo que representa un aumento del 2,9% y marca el undécimo año consecutivo de crecimiento.
Mientras tanto, más de 830 millones de personas subsisten en situación de pobreza extrema, viviendo con menos de $2,15 dólares al día.
Esto ocurre en un contexto donde la digitalización, automatización y robotización de los modos de producir, consumir y habitar generan demasiada incertidumbre, en la medida que la enorme mayoría somos objeto y no sujetos de esas transformaciones.
Las cooperativas han sido durante 200 años un vehículo para controlar nuestros medios de vida como trabajadores, productores, consumidores, usuarios, ahorristas... Hoy este modelo tiene más vigencia que nunca.
Es probablemente el único capaz de garantizar que toda esta gran transformación se lleve adelante con control de las comunidades y que pueda, por lo tanto, estar orientada el bien común.
Las cooperativas son, además, escuelas de paz, en tanto promueven el diálogo, la transparencia y el intercambio fraterno entre personas de las más diversas procedencias culturales, étnicas y geográficas.
Por todo esto podemos asegurar que la armonía social, cultural y ambiental que produce la economía cooperativa es requisito indispensable para lograr una paz positiva.
Esto, como sabemos, es más que decretar el cese de la violencia, que desde ya propugnamos y exigimos a quienes tienen la responsabilidad de hacerlo.
En este nuevo Día Internacional de las Cooperativas, pongamos en valor junto a nuestros asociados y nuestras comunidades el aporte cotidiano que realizamos, desde esa perspectiva, para un mundo en paz.
La humanidad requiere, de manera urgente, encaminarse hacia un futuro de paz como resultado de la solidaridad, de la inclusión y de la justicia social.
Sigamos construyendo juntos y juntas ese futuro que queremos y que nos merecemos, nosotros y las generaciones que vienen detrás nuestro.
¡Feliz Día Internacional de las Cooperativas!